El proceso de restauración de antiguas películas grabadas en soporte de celuloide se basa en lo siguiente:

La película está formada por una tira de celuloide arrastrada mediante unas perforaciones que aparecen en sus laterales.

El corte transversal de esta película nos presenta tres partes:

La inferior o soporte
La intermedia [contiene la información]
La superior o capa protectora

Los daños en la capa protectora y en la capa soporte pueden consistir en suciedad y/o ralladuras que deben ser subsanados mediante procesos artesanales de lavado y reconstrucción. También es posible rehacer las perforaciones de transporte que hayan resultado dañadas.

Las pérdidas de información que puede haber en la capa intermedia pueden ser reparadas mediante la duplicación de fotogramas cuando el daño no afecta a demasiados de ellos. Con esta duplicación se consigue que la nueva copia esté en condiciones aceptables.
Si los daños afectan a muchos fotogramas, el proceso es prácticamente imposible por este procedimiento.

Es en ese momento cuando las nuevas herramientas digitales permiten la reconstrucción prácticamente íntegra de los fotogramas dañados.

Una vez reparados los daños en las tres capas de la película, la nueva copia es transformada al formato de 35mm utilizando un "Optical Printer".